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Las Tablas del Campillín (Oviedo)

Las Tablas del Campillín

Oviedo es una gran ciudad, con un precioso casco antiguo medieval. Pasear por sus agitadas calles y encontrarte con el gran Woody Allen o gozar de la tranquilidad que tienen sus hermosos jardines y poder sentarte a descansar al lado de la rebelde Mafalda. Son unos de los atractivos entre otros que pudimos disfrutar. Estuvimos un par de días y claro, solo pudimos estar por el antiguo casco y visitar lo más importante para nosotros. Estos viajes son de hacer piernas, pero lo mejor es poder pararte en algún sitio para tomar unos culines de sidra y reponer fuerzas.

Descubrir Oviedo a través de su gastronomía, así fue cómo planteamos nuestro viaje. Al leer sobre ella, sobre su gastronomía, sabíamos perfectamente qué comer y a donde ir. Nos gusta ir a los sitios donde su mejor plato sobresalga de todos lo demás. Así que preparar cualquier viaje nos lleva su tiempo.

Fue así como seguimos la pista a Las Tablas del Campillín especialistas en cachopos y carnes asturianas. Un restaurante pequeño y acogedor, con las suficientes mesas en su interior para comer tranquilos, sin agobios. Nos atiende un simpático camarero, que nos aconseja orgulloso su mejor plato, el famoso cachopo. Hay que decir que este restaurante ya se ha echo con varios premios gracias a su plato estrella.

Nos gustó tanto que los visitamos en 2 ocasiones, una para un cachopo y la otra para un escalope. El resultado, podéis verlos y empezar a babear…

Para beber no variamos, Sidra Herminio, te la escancian en un pequeño y gracioso artilugio que tiene la suficiente presión para que salga un culín muy fresquito y rico.

En nuestra primera visita estábamos en duda si elegir el cachopo ganador de este año 2019 o el del año 2016, una decisión complicada. Finalmente decidimos pedirnos el Cachopo Minero Campeón de Asturias 2019.

Un cachopo que primero sorprende por su presentación, simula una mina y en su ‘volcán’ las patatas fritas con salsa de tinta de calamar. Lo segundo su increible y adictivo sabor. Un fino y perfectamente macerado filete de ternera relleno de jamón y quesos asturianos, con un rebozado que rozaba la perfección y un sabor divino. Una auténtica maravilla.

Con este cachopo tuvimos más que suficiente, es un poco más pequeño que los demás, pero el sabor y la presentación son insuperables. Al principio ves el precio y te parece un poco elevado, a medida que vas comiendo ves que con un plato hay más que suficiente para dos personas. Con un plato y un par de botellas de sidra, se va más que sobrado.

En nuestra segunda visita sentíamos mucha curiosidad por probar el Escalope a la Napolitana. Un MEGA escalope con salsa napolitana, jamón, queso, orégano y toque de pesto. Si grande era el cachopo, más grande era el escalope, vaya filetazo!! Lo medimos y tiene dos palmas de nuestras manos!!

Buenísimo, el relleno muy muy suculento y nos faltó estómago. Una pasada.

Probamos su café, un café orgánico de los que se llevan ahora. Muy rico por cierto. Tienen postres caseros, probamos algunos, pero sinceramente su particularidad son los cachopos y los escalopes.

Se come muy bien aquí, el servicio es atento, servicial y simpático. La calidad y cantidad es lo que hace a este lugar un sitio especial. Nos quedamos con ganas de probar más platos de su carta, pero nos harían falta diez días más para estirar al máximo el estómago. El precio más que razonable y apto para todos los bolsillos.

 

Buen Provecho!!

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