...Por Sevilla

People Bistro (Espartinas)

People Bistro

Últimamente habíamos visitado bodegas y bares de cocina típica del aljarafe y ya nos apetecía probar platos más elaborados.

En el municipio de Espartinas encontramos de casualidad un restaurante en un club social, People Bistró. Un local moderno y acogedor, con grandes ventanales que dan a la zona de la piscina y de fondo música ambiente de Jazz. Nos encantó ver la figura del cantante de rock sevillano Silvio.

Cómo sabéis sómos unos habituales a pedirnos vino mientras cenamos. Para elegir el vino pudimos ver que todas las botellas que estaban a la vista y nos decantamos por un vino de Toledo de bodegas Valle García, Petit Hypperia 2016.

Un vino de color cereza intenso, fresco y afrutado, con un final tostado que te incita a seguir bebiendo.

Casualmente era jueves y aquí los jueves son Jueves de Sushi. Nos encanta la cocina asiática y nos pedimos un nigiri de salmón picante y un uramaki de salmón, queso y aguacate para ir abriendo boca.

La carta presentaba tapas y raciones. Para comenzar sentimos curiosidad por cómo presentaban la ensaladilla con katsuobushi.

La ensaladilla era muy cremosa y llevaba pulpo, bacalao y gambas. Acompañada de regañadas de toda la vida. El katsuobushi son virutas de bonito desecado y ahumado, esto le daba un sabor muy potente a la ensaladilla. Un sabor diferente y apetitoso.

De segundo nos pedimos unas albóndigas de choco. Vienen presentadas en una coqueta cazuela de hierro fundido.

Unas esponjosas albóndigas de chocos con perejil muy picadito, recubiertas con una reducción hecha a base de tinta del calamar, que le da ese color tan característico, y salsa de ostras. Aderezado con cacahuetes enteros y cebollino. Las mejores albóndigas de choco que hemos probado hasta el momento.

Finalmente y para terminar la velada nos pedimos unos dados de solomillo de ternera.

Trozos de solomillos jugosos, tiernos y limpios flambeados con ron. Esto hacía que la carne estuviera más tierna y potenciara el sabor y el aroma de la misma.

Sobre una base de crema de zanahoria y naranja amarga donde predomina el amargor de la naranja. Finalizando el plato acompañaba esta magnífica carne trozos de ajetes a la plancha.

Todos los platos que probamos estaban realmente buenos, nada tenía desperdicio. Destacamos el plato del solomillo por su gran concentración de sabor y su calidad.

En todo momento fuimos atendidos muy bien y el servicio fue muy simpático. Salimos satisfechos y con el estómago lleno de grandes sabores. De vez en cuando rascarse el bolsillo un poco más es bueno para probar platos diferentes.

Buen provecho!!

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