Receta clásica de anzac biscuits CWA
Los Anzac Biscuits, una receta tradicional de la Asociación de Mujeres del Campo Australianas (CWA, por sus siglas en inglés), se han convertido en un símbolo de la cocina australiana por su sencillez y sabor. Esta galleta, conocida por su textura crujiente y su delicioso sabor a avena y coco, es fácil de preparar y requiere solo unos pocos ingredientes básicos. Originalmente concebida para resistir largos envíos a soldados durante la Primera Guerra Mundial, la receta de los Anzac Biscuits ha perdurado en el tiempo, manteniéndose como un favorito tanto en Australia como en Nueva Zelanda.
A continuación, te presentamos una versión detallada de la receta clásica de Anzac Biscuits CWA, ideal para cualquier ocasión.
Ingredientes para los anzac biscuits
La receta clásica de CWA requiere ingredientes simples que puedes encontrar en cualquier despensa, pero juntos crean un sabor único y delicioso. Asegúrate de medirlos correctamente para lograr la textura crujiente característica de estas galletas.
Ingredientes básicos
- 1 taza de harina común
- 1 taza de azúcar
- 1 taza de coco rallado
- 1 taza de copos de avena
Ingredientes para el almíbar
- 125 gramos de mantequilla sin sal
- 2 cucharadas de miel de caña o jarabe dorado (golden syrup)
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 2 cucharadas de agua hirviendo
Notas sobre los ingredientes
El uso de miel de caña o jarabe dorado es esencial para lograr el auténtico sabor de los Anzac Biscuits. Este ingrediente aporta un toque de dulzura y ayuda a que las galletas mantengan su forma crujiente al hornearse. La mantequilla sin sal permite controlar mejor el sabor de la receta, mientras que el bicarbonato de sodio ayuda a darles su textura esponjosa.
Preparación paso a paso de los CWA Anzac Biscuits
La preparación de los Anzac Biscuits CWA es rápida y sencilla. Siguiendo estos pasos, conseguirás el sabor y la textura tradicionales.
Paso 1: Precalentar el horno y preparar la bandeja
Antes de comenzar, precalienta el horno a 160°C y cubre una bandeja con papel para hornear. Esto evitará que las galletas se peguen y te permitirá limpiarla fácilmente después de hornear.
Paso 2: Mezclar los ingredientes secos
En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar, el coco rallado y los copos de avena. Asegúrate de integrar bien todos los ingredientes secos, ya que esto garantizará que cada bocado tenga el sabor equilibrado de avena y coco.
Paso 3: Preparar el almíbar de miel y mantequilla
En una cacerola pequeña a fuego bajo, derrite la mantequilla y añade la miel de caña o el jarabe dorado. Remueve suavemente hasta que se integren bien y obtengas una mezcla homogénea. Este almíbar le dará a las galletas su sabor y color característico.
Paso 4: Incorporar el bicarbonato de sodio
Mezcla el bicarbonato de sodio con el agua hirviendo y agrégalo rápidamente al almíbar de mantequilla y miel. Esta mezcla hará que la preparación burbujee ligeramente, aportando aire a la masa, lo que ayuda a conseguir la textura ligera y crujiente de las galletas.
Paso 5: Combinar los ingredientes húmedos con los secos
Vierte el almíbar de mantequilla y miel en el bol con los ingredientes secos. Remueve con una espátula de madera hasta que se forme una masa uniforme. La mezcla debe ser lo suficientemente húmeda como para que puedas formar bolitas, pero no demasiado pegajosa.
Horneado de los anzac biscuits
El horneado es clave para conseguir la textura perfecta de los Anzac Biscuits. Aquí te explicamos cómo lograrlo.
Formar las galletas en la bandeja
Usa una cuchara para tomar porciones de masa y forma bolitas. Colócalas en la bandeja para hornear, dejando espacio entre cada una, ya que se expandirán durante el horneado. Aplasta ligeramente cada bolita con la palma de la mano o una espátula para darle la forma típica de galleta.
Hornear y comprobar la textura
Hornea las galletas durante unos 10-12 minutos, o hasta que estén doradas en los bordes. Si las prefieres más crujientes, déjalas unos minutos adicionales, vigilando que no se quemen. Retíralas del horno cuando aún estén ligeramente blandas en el centro, ya que se endurecerán al enfriarse.
Enfriar y almacenar
Deja enfriar las galletas en la bandeja durante 5 minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen completamente. Para conservar su frescura, guarda los Anzac Biscuits en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Estas galletas pueden durar hasta dos semanas y mantienen su textura crujiente, convirtiéndolas en una opción ideal para preparar con antelación.

Consejos y variaciones para personalizar tus anzac biscuits
Aunque los Anzac Biscuits tienen una receta clásica, existen algunas variaciones que puedes probar para adaptarlas a tus gustos o necesidades dietéticas.
Galletas más suaves
Si prefieres una textura más suave, prueba hornear las galletas durante menos tiempo, alrededor de 8-10 minutos. Esto permitirá que el centro se mantenga más tierno y les dará una textura masticable, diferente al crujiente clásico.
Variación sin gluten
Para una versión sin gluten, reemplaza la harina común por harina de almendra o una mezcla de harinas sin gluten. Asegúrate también de usar copos de avena sin gluten. Esta opción mantiene el sabor auténtico de los Anzac Biscuits, sin sacrificar su textura.
Toque de chocolate
Para los amantes del chocolate, puedes agregar chips de chocolate oscuro o derretir chocolate y sumergir la mitad de cada galleta. Este toque aporta un sabor adicional que complementa la dulzura del jarabe dorado y el coco, sin perder la esencia de la receta.
Los Anzac Biscuits son un homenaje a la historia y cultura de Australia, y su preparación sencilla los convierte en una opción ideal para compartir en familia. Disfrútalos con una taza de té o café para una experiencia auténtica.
¿Por qué se llaman anzac biscuits?
El nombre «Anzac» proviene del acrónimo «Australian and New Zealand Army Corps», ya que estas galletas fueron creadas por las familias de los soldados australianos y neozelandeses durante la Primera Guerra Mundial. Al no llevar ingredientes perecederos como huevos o leche, podían resistir largos viajes en barco y eran enviadas a los soldados en las trincheras como una muestra de apoyo y cariño desde sus hogares.
Curiosidades sobre los anzac biscuits
La receta de los Anzac Biscuits está protegida por ley en Australia y Nueva Zelanda, lo que significa que no se pueden comercializar bajo este nombre sin seguir la receta original. Esto asegura que las galletas que llevan este nombre conserven la esencia y el propósito original que inspiraron su creación.
Origen de la receta
Aunque la receta ha sido adoptada y adaptada por muchos, la versión de la CWA es la más conocida y respetada, considerada la auténtica y oficial en Australia. Esta versión sigue los ingredientes y métodos tradicionales, asegurando que cada galleta sea un bocado de historia y cultura.
